Aumentan los casos de VIH en el mundo

Durante los últimos dos años el progreso contra su mortalidad ha decaído, los recursos se han reducido y, como resultado, se encuentran en riesgo millones de vidas

La atención al VIH tuvo varios progresos en la última década, sobre todo cuando apareció el tratamiento antirretroviral altamente activo, pues hubo una disminución de la mortalidad. Sin embargo, en los últimos dos años los casos se incrementaron.

Adriana Villafuerte, de la Facultad de Medicina, explica que “con la pandemia se vio un retroceso muy importante. Las nuevas infecciones aumentaron con respecto a años anteriores. Este tema nos debe preocupar porque en gran medida tiene que ver con la disponibilidad de servicios contra VIH, además de los temas de salud sexual y reproductiva en todo el mundo”.

Según el último informe del ONUSIDA, publicado el 27 de julio de 2022 (https://bit.ly/3D2vmQT), “durante los dos últimos años de la Covid-19 y otras crisis mundiales, el progreso contra la pandemia del VIH ha decaído, los recursos se han reducido y, como resultado, están en riesgo millones de vidas”.

El documento también destaca que el número de nuevas infecciones disminuyó en el mundo sólo 3.6 por ciento en 2020 y 2021, lo que representa el descenso anual más pequeño en las cifras de nuevas infecciones desde 2016. Las regiones de Europa oriental, Asia central, Oriente Medio, el norte de África y América Latina llevan varios años experimentado un aumento de las infecciones anuales por el VIH.

De acuerdo con el ONUSIDA, se registraron en 2021 un millón 500 mil nuevos contagios, lo que representa un millón más de lo que se tenía previsto.

Poblaciones claves

Para la experta en Salud Pública es muy notorio que la pandemia por la Covid-19 “ha afectado de manera desproporcionada a diversas poblaciones; dentro de ellas están las poblaciones clave, que son las más afectadas por el VIH. En México tenemos una epidemia por ese virus concentrada en hombres que tienen sexo con hombres, en hombres trabajadores sexuales, en mujeres trans y también en personas que se inyectan drogas. Todos estos grupos poblacionales son especialmente vulnerables porque tienen un acceso limitado a servicios de atención y prevención”.

Villafuerte continúa: “Con la pandemia, estos grupos se vieron todavía más afectados. Un dato importante es que 70 por ciento de las nuevas infecciones en 2021 en el orbe fueron en poblaciones clave y sus parejas. Estas poblaciones clave representan menos de cinco por ciento de la población mundial”.

Falta de servicios e incremento de contagios

Los servicios de salud durante la pandemia se vieron centrados en luchar contra la Covid-19, lo que hizo que muchos disponibles para otras enfermedades no fueran tan accesibles como antes de 2020 y 2021. La especialista explica que la disminución de las muertes por VIH “se detuvo durante este periodo porque los pacientes llegaban más graves, porque no hubo un acceso equitativo a los hospitales, a las herramientas de tratamiento y prevención”.

La detección del virus también se vio afectada, apunta Villafuerte. “Si no cuentas con mecanismos de detección disponibles, las personas que viven con VIH y no lo saben, que tienen cargas virales elevadas, van a seguir transmitiendo el virus. Además, muchas personas dejaron de ir a los servicios de salud, tanto para hacerse pruebas como para adquirir sus medicamentos.

Otro factor es el tema de la violencia. “Vivimos escenarios con mucho mayor frecuencia de violencia sexual y eso también pone en riesgo a las poblaciones. Estamos ante un conjunto de situaciones, es la tormenta perfecta, y el resultado es que hay más infecciones, más diagnósticos tardíos, más morbilidad y más mortalidad”.

Prevención, la mejor herramienta

La universitaria señala que la prevención sigue siendo la mejor herramienta a pesar de todos los avances que hay en materia de antirretrovirales, además de tratamientos posexposición. “No hay que llegar a eso, además que el VIH no es el único problema, sino que hay otras infecciones de transmisión sexual, como la sífilis, que están presentes y las prevalencias no son nada despreciables. En las personas de población clave hemos encontrado que son de hasta 30 por ciento. Entonces, el condón es una herramienta muy poderosa, no sólo para prevenir el VIH, sino también otras infecciones y embarazos no deseados. No hay que dejarlo en el olvido, pues es importante ejercer la sexualidad de manera libre, pero también responsable y hacer el llamado hacia el autocuidado y la gestión del riesgo. Tenemos muchas herramientas, pero hay unas muy básicas y poderosas como el uso del preservativo”, termina.

Hugo Maguey Gaceta UNAM

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